jueves, 23 de noviembre de 2017

Hay remedio contra el desorden mundial

  Demasiados cambios, demasiado rápido


Tanto el abrupto fin de las negociaciones para formar gobierno en Alemania como la acelerada deriva de Arabia Saudita hacia una dictadura unipersonal manifiestan las tendencias centrífugas con las que el neoliberalismo universalista busca romper el precario orden de la posguerra fría. Por el contrario, la paulatina resolución de la crisis en Zimbabue muestra que hay tendencias centrípetas que se le contraponen.

El fracaso de Merkel debilita a Europa
Al abandonar el Partido Liberal (FDP) la mesa de negociaciones, el domingo 19 se cerró la inédita posibilidad de que Alemania sea gobernada por una alianza entre ese partido, los demócratas cristianos (CDU) de la Canciller Angela Merkel, los socialcristianos de Baviera (CSU) y los verdes (B90/Die Grünen) en una llamada “coalición Jamaica” (porque la combinación de los colores de los partidos participantes reproduce la bandera del país antillano). Luego de las severas pérdidas que sufrieron la CDU y la CSU en las elecciones parlamentarias del 24 de septiembre, este fin de las negociaciones es la mayor derrota de Merkel en 12 años de gobierno. Toca ahora al presidente Frank-Walter Steinmeier decidir entre las tres alternativas que se ofrecen para formar gobierno:
1)      Que el Partido Socialdemócrata (SPD) se desdiga de su negativa a formar una gran coalición con los demócratas cristianos. Esta alianza tendría mayoría propia en el parlamento. Sin embargo, el 20,5% obtenido en los comicios (el peor resultado de su historia) desaconseja a los socialdemócratas una nueva convivencia con Merkel.
2)      La segunda alternativa consiste en que la CDU/CSU forme un gobierno de minoría con el FDP o Los Verdes, pero, para tener mayoría,ante cada votación debería negociar apoyos externos.
3)      En el tercer escenario el presidente disolvería el Bundestag y llamaría a nuevas elecciones. Si bien los liberales han apostado a esta opción, encierra el grave peligro de que la neonazi Alternativa por Alemania (AfD) aumente aún más su caudal electoral, se desequilibre la democracia alemana y se rompa la unidad europea.

Con el habitual desprecio neoliberal hacia los compromisos democráticos, el líder liberal Christian Lindner juega a todo o nada, para imponer al pueblo alemán su dogma. Sólo mucha decisión y mucho renunciamiento pueden salvar a Alemania y Europa.

Del feudalismo a la dictadura
Después de la visita de Donald Trump a la península arábiga en mayo pasado la región está cambiando aceleradamente. Primero, la mayoría de las monarquías regionales decretaron el bloqueo de Katar por sus apoyos a los Hermanos Musulmanes y su sociedad con Irán en la explotación de gas en el Golfo Pérsico. La crisis sólo se ha atenuado en el curso de los meses, acercando aún más a ambos socios e incorprorando a Turquía al escenario regional.

Poco después el rey Salmán cambió las reglas de la sucesión al trono, designando a su hijo Mohammed binSalmán (conocido como MbS), ya ministro de Defensa, y desplazando a las demás ramas de la familia saudita. Este mismo noviembre, en tanto, el heredero detuvo a 40 parientes en un hotel de la capital Riad, les quitó sus funciones y amenaza con expropiar su riqueza. En tanto, aprovechó para asumir la dirección de la Casa Real y el comando de la Guardia Nacional.

Todavía, hace una semana el futuro rey convocó a Riad al primer ministro de Líbano, Saad Hariri, a quien desde allí hizo renunciar a su cargo y acusar al chiíta Hizbolá de complotar contra su vida. Sin embargo, contradiciendo su cálculo, el cristiano presidente libanés Michel Aoun y el líder de Hizbolá, Hassán Nasralá, pidieron la libertad de Hariri y defendieron su gobierno de unidad nacional. A su vez, Emmanuel Macron aprovechó un viaje a Abu Dhabi, para interceder por el libanés quien, finalmente, fue enviado a París, aunque sus hijos quedaron bajo custodia saudita. Aún no se sabe, si reasumirá el cargo.

Hasta 2030 MbS quiere diversificar la economía de su país y ya ha adoptado medidas liberalizadoras, mientras concentra el poder en sus manos. Sin embargo, erigiendo una dictadura y agudizando los conflictos regionales, el joven príncipe (32 años) arriesga una guerra general que acabaría con la monarquía saudita. En el nuevo orden mundial la aventura ya no paga como antes.

Una historia china
El pasado miércoles 15 el ejército tomó el control del poder en Zimbabue, pero sus voceros niegan haber hecho un golpe de estado contra el presidente Robert Mugabe (93 años).

En los últimos años la caída de los precios internacionales de los minerales que el país exporta sumió esta otrora próspera economía en la depresión. A la pobreza generalizada se suma la corrupción que el pueblo achaca a la joven esposa del mandatario, Grace, y su joven círculo. Contra ellos se alza la vieja guardia que en 1980 conquistó la independencia de Gran Bretaña. Desde entonces gobierna Mugabe.

Recientemente el mandatario remplazó al vicepresidente Emmerson Mnangagua por su esposa, para prepararla para la presidencia. Sin embargo, la alta oficialidad se rebeló contra esta decisión. Como la Unión Africana (UA), empero, rechaza los golpes de estado y el viejo líder conserva un gran prestigio, los militares guardan las formas. Por ejemplo, antes de la operación el comandante del ejército, Constantino Chiwenga, estuvo en Beijing para asegurar a dirigentes chinos la continuidad del vínculo.

Entre tanto, el parlamento ha iniciado el proceso de desafuero. Aparentemente, la sucesión será pacífica y el probable presidente Mnangagua se concentrará en reconstruir la economía con apoyo militar y chino. El momento es el más adecuado, ya que la oposición neoliberal se halla dividida y desprestigiada, pero requiere mucho cuidado. Sin embargo, China está preocupada por su prestigio. Durante años ha expandido sus inversiones en el este de África y recibido muchas críticas por la actitud de sus empresas.Ahora Beijing quiere evitar ser acusada de intervencionista, pero no puede abandonar al ZANU-PF, su aliado desde hace casi 50 años, por lo que acompañará prudentemente la transición en Zimbabue.

Desde que Donald Trump gobierna, el neoliberalismo universalista se ha hecho más impaciente. No le importa desestabilizar asentadas democracias europeas ni agudizar el caos en Medio Oriente. Sólo el compromiso entre intereses y ópticas diversas y la cooperación internacional pueden frenarlo. Entre la dispersión y la integración el mundo se ha modificado radicalmente en una sola semana. ¿Podrá frenar?

martes, 7 de noviembre de 2017

EE.UU. frena los secesionismos

Cuando Trump tapa el bosque

Los arrebatos del norteamericano corren el foco de atención sobre una política internacional altamente racional que por estos días expone en Asia e influye, también, a América Latina.


Mientras comenzaba este viernes 3 su gira de 12 días por Asia Oriental (la más larga de un presidente norteamericano en la región en los últimos 25 años), Donald Trump dejaba en casa peligrosos frentes abiertos, para presentarse a sus interlocutores como un líder confiable. Todo lo que prometió en materia exterior lo cumplió. El presidente norteamericano defiende una nueva partición del mundo que puede traer ventajas para gran parte del mismo y muchas desventajas para nosotros, los latinoamericanos.

El tema central de su gira será el conflicto nuclear con Corea del Norte. El presidente prometió presionar a sus anfitriones para que frenen a Kim Jong-Um, pero no queda claro qué les ofrece a cambio ni cómo piensa persuadir a los norcoreanos, para que cambien su política.

En tanto, en su primera visita a China, el jefe de Estado tendrá una abigarrada agenda sobre seguridad, comercio y finanzas. Va a tener que discutir con los chinos sobre el robo de patentes norteamericanas y su avance en el Mar Meridional de China y, al mismo tiempo, lograr que moderen al jefe norcoreano. Una verdadera cuadratura del círculo.

No menos riesgos encierra su encuentro con el presidente filipino Rodrigo Duterte, ya que lo necesita como aliado frente a China, pero no puede avalar las sistemáticas ejecuciones extrajudiciales que el filipino aplica en su lucha contra la criminalidad.

En Vietnam no sólo negociará una reducción de las masivas exportaciones hacia EE.UU., sino que participará en la cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC, por su sigla en inglés). No se sabe si allí se reunirá a solas con Vladimir Putin.

En cualquier caso, ante sus interlocutores asiáticos el presidente norteamericano puede mostrarse como alguien confiable, ya que en los últimos meses ha cumplido su promesa de combatir al terrorismo y ha retirado el apoyo a todo tipo de movimiento secesionista. Su posición respecto a los conflictos en Kenia, Irak y Cataluña sirven como ejemplo.

Los luos en Kenia
 

En Kenia, la organización social se sigue basando en las etnias. Debido a ello, el conflicto entre el presidente saliente Uhuru Kenyatta y su eterno rival, Raila Odinga, es, en primer lugar, un conflicto entre los kikuyus (22% de la población) y los luos (13% de la población) que, en alianzas cambiantes con los kalenyins, se alternan en el poder.

En 2005 el presidente kikuyu se alió con China. Como respuesta, la CIA respaldó a su oponente luo. Fue entonces que la Agencia descubrió que el senador Barack Obama era hijo de un luo que había sido consejero de Oginga Odinga, el líder luo que compitió hace 50 años con Jomo Kenyatta, el padre de la independencia keniana. De modo que la CIA organizó en 2006 un viaje de Obama a Kenya, para que respaldara a Raila Odinga, hijo de aquél. Ya entonces se produjeron enfrentamientos que resultaron en 1000 muertos y 300.000 personas desplazadas. Tanto demócratas como republicanos se inmiscuyeron también en las campañas presidenciales de 2013 y 2017.

Para agudizar el enfrentamiento, Raila Odinga logró hace tres meses que se anulara la elección presidencial y rechazó presentarse en la repetición realizada en octubre pasado, para así justificar la secesión de los territorios luos de Kenia y la subsecuente anexión de las áreas habitadas por grupos similares en África Oriental. Sin embargo, como EE.UU. esta vez lo abandonó, el líder opositor acaba de exigir una nueva anulación y un tercer escrutinio.

Los kurdos en Irak
 

Después de la invasión de 2003 el Pentágono se había propuesto desmembrar Irak en tres estados: uno chiíta en el sur, uno sunita en el centro y uno kurdo en el norte. Este proyecto coincidía con la intención israelí de instalar en Kurdistán bases de cohetes cercanas a las fronteras de Siria e Irán, que podrían alcanzar el sur de Rusia.

Como la sociedad kurda también está organizada clánicamente, los sunitas siguen a la familia Barzani, los chiítas a la familia Talabani y los yazidíes al Baba Cheikh (líder espiritual). Los Barzani y los Talabani tienen una rivalidad histórica que periódicamente provoca guerras civiles. En 2003 Estados Unidos puso a los primeros al frente de la región. Durante la guerra contra Siria la CIA utilizó el Kurdistán iraquí, para abastecer con armas a los yihadistas. En 2014, cuando la Agencia, con apoyo desde el Golfo e Israel, organizó el “califato”, autorizó a los Barzani a anexarse zonas árabes ricas en petróleo. A cambio, estas milicias no hicieron nada cuando el Estado Islámico masacró y esclavizó a los yazidíes.

Desde el comienzo de su presidencia, Donald Trump se dedicó verdaderamente a acabar con los yihadistas. Fue entonces que Massud Barzani organizó un referéndum de independencia, para justificar su permanencia en el poder y convalidar internacionalmente sus conquistas territoriales. Aunque para ello aseguraba contar con un amplio apoyo internacional, sólo Israel reconoció públicamente la independencia. Fue así que, cuando Irak, Turquía e Irán amenazaron con intervenir militarmente, nadie reaccionó, porque el presidente Trump se opuso claramente a la partición de Irak y al expansionismo de los kurdos iraquíes.

La intervención del gobierno central iraquí se adelantó por poco a la invasión conjunta de Turquía, Siria e Irán. En 48 horas las tropas de Bagdad liberaron los territorios que Erbil había anexado, pero se abstuvieron de entrar a territorio kurdo, admitiendo así sus reivindicaciones históricas, aunque rechazando el expansionismo de los Barzani. Aislado, Massud Barzani acaba de dimitir y, probablemente, sea sucedido por su sobrino Nechirvan Barzani.

También el catalanismo se quedó solo
Desde su origen en 1922, las corrientes dominantes del nacionalismo catalán han sido conservadoras, supremacistas, antidemocráticas y han pretendido anexar territorios vecinos de Andorra, del sureste de Francia y parte de la isla italiana de Cerdeña. Proclamándose seguidor del fundador del catalanismo, Francesc Macià, el ahora exiliado ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, siempre alardeó de sus apoyos anglosajones y cuenta con financiamiento del multimillonario George Soros.

Los independentistas catalanes, los luos kenianos y los kurdos iraquíes, pasaron por alto el giro que Donald Trump dio a la política extracontinental de Estados Unidos. Mientras que no duda en intervenir en México y Brasil, bloquear a Cuba y agredir a Venezuela, para el resto del mundo proclama el respeto a la soberanía y la integridad de los Estados nacionales y busca acordar con Rusia y China una división del mundo que lo pacifique. A pesar de su retórica altisonante, su estrategia es altamente racional. Más vale entenderla, también en los riesgos que encierra para nosotros.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Tres escenarios del desorden mundial

Comedias, corrimientos del piso y catástrofes 

La tragicomedia española es tan amenazante para el mundo como el giro estratégico de Arabia Saudita y la posible contaminación nuclear desde Corea del Norte.

Por Eduardo J. Vior
Infobaires24
1-11-17

Aunque a veces tengan ribetes cómicos, las poderosas tendencias a la desintegración de la comunidad internacional que hoy presionan por doquier pueden tener resultados catastróficos, aun si se las impulsa con la intención de reformar y modernizar un país o una región. En Cataluña nada es tan cómico como parece.

Aunque la fuga a Bruselas del Presidente de la recién proclamada “República Catalana” el domingo pasado pareció poner un broche cómico al “procès” independentista, la crisis profunda del nacionalismo conservador abre paso a la radicalización del movimiento.

Como era de esperar, el Tribunal Constitucional de España rechazó ayer la declaración unilateral de independencia (DUI) que el Parlamento catalánhizo el pasado viernes 27,trasla cual el gobierno español aplicó el artículo 155 de la Constitución que le permite intervenir la comunidad autónoma. 

Sin embargo, en acuerdo con el PSOE, Rajoy no intervino los medios públicos de difusión y convocó a elecciones autonómicas para el 21 de diciembre (21-D) con lo que quedó como representante de la democracia. Constatando su fracaso, el ex Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció este martes desde Bélgica que acata la convocatoria a elecciones para el 21-D.

Después del papelón estalló la crisis del catalanismo conservador. Mientras que el ex titular de la Generalitat Artur Mas y la coordinadora del conservador PD de Cat, Marta Pascal, hacían autocrítica por las chapuzas cometidas, el vicepresidente de la organización civil Asamblea Nacional Catalana (ANC), Agustí Alcoberro, abogaba ayer por configurar una “lista unitaria” del independentismo, lo que parece difícil.

A pesar del ridículo en que cayó, el secesionismo volvería a ganar los comicios autonómicos en escaños,aunque no en votos. Según el último barómetro del Centre d’Estudisd’Opinió(CEO), las alianzas nacionalistas sumarían entre 68 y 72 escaños en el Parlament catalán, revalidando su mayoría absoluta, pero en sufragios alcanzarían el 45,9%, dos puntos menos que en las elecciones del 2015.No obstante, el “sí” a la independencia ha crecido tras la crisis de octubre. Un 48,7% de catalanes quiere la independencia (7% más que en junio), un 43,6% la rechaza, el 6,5% no lo sabe y el 1,3% no contesta. La encuesta se ha hecho entre el 16 y el 29 de octubre, o sea que finalizó después de la DUI y de que Rajoy hubiera anunciado la intervención.

La monarquía y la derecha española festejan las chapuceadas de sus símiles catalanistas y, probablemente, quieran condicionar el 21-D con censuras y proscripciones, pero sólo recuperarán para España la lealtad de la mitad de la población catalana, si acuerdan en una transición constitucional. De lo contrario el independentismo seguirá creciendo y la próxima oleada puede no acabar tan cómicamente.

Mohamed bin Salman, el “modernizador” neoliberal de Arabia Saudita
La crisis duradera del Imperio norteamericano y la serie de derrotas que acumuló desde 2001 están provocando efectos hasta hace poco inesperados. Ante el fracaso en Siria e Irak y el empantanamiento en Yemen, el liderazgo saudita está cambiando para salvar la cabeza.Sin embargo,su giro puede provocar una catástrofe aún mayor que la que intenta prevenir.

El 21 de junio pasado el rey de Arabia Saudita, Salman bin Abdulaziz (86 años), designó a su hijo Mohamed bin Salman (hoy de 32 años), como sucesor al trono. Ya previamente, como ministro de Defensa, el joven venía dirigiendo la desastrosa invasión al vecino Yemen, donde desde hace tres años los sauditas combaten contra rebeldes apoyados por Irán y la mayoría del ejército, habiendo masacrado a decenas de miles de civiles, pero sin resultado a la vista. Este fracaso, sumado a las derrotas sufridas por el reino en Siria e Irak, ha creado una sensación de gran inseguridad.

Por ello, la visita del presidente norteamericano en mayo pasado no sólo ha inducido la ruptura de las relaciones con el vecino Catar, acusado de impulsar el terrorismo en todo Oriente Medio y el Magreb, sino que ha permitido el otorgamiento de una ayuda militar norteamericana por 110 mil millones de dólares. A cambio, el rey Salman retiró el apoyo al Estado Islámico y demás yihadistas. El próximo ascenso al trono de Mohamed bin Salman asegura a EE.UU. e Israel que Arabia Saudita seguirá conteniendo la expansión iraní y sometiendo a las minorías chiítas en la región, pero, para poder hacerlo duraderamente, debe reformar su economía y sociedad. Sin embargo, la apertura de regímenes tan autoritarios como éstehabitualmente incentiva las demandas por derechos. Al mismo tiempo, como demuestra el ejemplo de la planeada megalópolis Neon, a construirse en la frontera con Jordania, Israel y Egipto, diversificar la economía obliga a buscar socios impensados. En este caso, Rusia ha ofrecido invertir 500 mil millones de dólares.

Mohamed bin Salman quiere cambiar algo, para que nada cambie, pero la caja de Pandora que está abriendo puede arrasar con la monarquía que quiere salvar y ni siquiera la esperanza le va a quedar en el fondo.

Kim Jong-Um juega al aprendiz de hechicero
Desde hace seis años el Presidente de la República Democrática Popular de Corea ha venido implementando una estrategia de la tensión, para forzar a Estados Unidos a negociar paritariamente un tratado de paz para la península coreana. El instrumento principal de esta estrategia ha sido el desarrollo de un programa nuclear que le ha permitido detonar bombas atómicas cada vez más potentes.

A principios de septiembre, Corea del Norte detonó una bomba de hidrógenodebajo de la montaña Mantap, en el extremo noreste del país. Pocos días después, empero, uno de los tres túneles excavados en la base donde se realizó el ensayo, conocida como Punggye-ri, colapsó y mató al menos a 200 trabajadores, según informó este martes 31 la televisión japonesa Asahi. Ya previamente expertos de distintos países venían advirtiendo movimientos sísmicos y derrumbes cerca de la base. China ha anunciado ayer conversaciones con Corea del Sur, para encarar juntos el problema y el presidente Donald Trump informó que en su próximo viaje a la península no visitará la línea de tregua intercoreana, para no provocar al Norte.

Es posible que la base de ensayos nucleares Punggye-ri deje de usarse pronto, pero el riesgo de contaminación permanecerá y, probablemente, obligue a las potencias internacionales a una acción mancomunada para controlarla. Lo que no logró la diplomacia, quizás lo alcance el miedo al desastre total.

Es fácil dialogar con los amigos. El arte de una política orientada hacia la paz y la justicia pasa, en cambio, por hacerlo con los adversarios y enemigos.

sábado, 28 de octubre de 2017

La impaciencia perjudica al nacionalismo catalán

El que se apresura, pierde

La decisión catalana de declarar la independencia sin más negociaciones con Madrid, fue aprovechada por Rajoy para recuperar la iniciativa y arrebatarle la bandera democrática.


El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, sorprendió anoche a la opinión pública nacional e internacional al anunciar que disolvía inmediatamente el Parlament catalán, pero que convocaba a elecciones regionales para el próximo 21 de diciembre. Rajoy que había obtenido el viernes por la mañana el aval del Senado para aplicar el art. 155 de la Constitución española de 1978 e intervenir la región, anunció también el cese del “president” Carles Puigdemont, de su vicepresidente Oriol Junqueras y de todos sus “consellers”, así como de los delegados de la Generalitat en Madrid y en Bruselas.

Este viernes el Parlament de Cataluña había declarado la independencia y proclamado la “República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social”. Con 70 votos a favor, 2 en blanco y 10 en contra, el resultado fue claramente favorable al Sí. Sin embargo, más de 40 parlamentarios del Partido Popular (PP), socialistas (PSOE) y de Ciudadanos (liberales) se retiraron del pleno para no legitimar la votación. Para proteger a los diputados contra persecuciones penales, se votó en una urna. Mientras tanto, en las calles, el clamor y la celebración comenzaron en cuanto se supo la noticia: centenares de miles se dieron cita en Plaza Cataluña y en las principales ciudades de la región para festejar la declaración.

Por su parte, el Presidente del Gobierno respondió con rapidez, pero con mesura, a la declaración de independencia: “el president Puigdemont tuvo la oportunidad este jueves de disolver él y convocar elecciones. No quiso hacerlo, dijo. Pues el Gobierno de España –continuó– toma las medidas para recuperar la legalidad y ha decidido además convocar elecciones en Cataluña. Creemos que es urgente devolver la voz a los catalanes y en condiciones democráticas para que decidan su futuro”, concluyó.
De esta manera el Gobierno optó por un 155 breve que apenas durará 54 días, los que establece la ley entre la disolución de la Cámara y la apertura de las urnas. Rajoy pretende así evitar las enormes dificultades y los daños colaterales que todos los ministros vislumbraban en una larga toma de control desde Madrid de todas las instituciones de Cataluña e intenta, además, poner freno en la medida de lo posible a una mayor fractura en la calle. Con esta decisión el Presidente aprovechó la negativa de su colega catalán a comparecer ante el Senado y a convocar a elecciones regionales anticipadas. Puigdemont se apresuró y Rajoy le robó la bandera “democrática”.

Si bien es impredecible lo que pueda llegar a pasar, la continuidad de este conflicto dependerá de la capacidad y voluntad de lucha del pueblo y las instituciones catalanas, así como también del reconocimiento internacional que obtengan. Rajoy ha optado por enviar urnas y no tanques, como se preveía. No obstante, puede suceder que una convocatoria tan rápida a elecciones no permita aplacar el fervor de los secesionistas y que éstos las boicoteen masivamente, deslegitimándolas, o participen y alcancen una mayoría aún más amplia de la que ya tenían.

De forma casi unánime la comunidad internacional ha expresado durante el viernes su rechazo a la declaración de independencia. Desde la Unión Europea hasta la OTAN, desde la ONU a la OCDE, desde Estados Unidos a Colombia, todos se han solidarizado con el gobierno de Madrid en su rechazo a la decisión catalana. También la vocera de la cancillería rusa declaró que Rusia sigue considerando el conflicto catalán como un asunto interno español.

No obstante, los servicios de inteligencia españoles dejaron trascender que Dimitri Medóev, ministro de Exteriores de facto de la república irredenta de Osetia del Sur (en el Cáucaso, territorio en disputa con Georgia) estuvo de visita oficial en Cataluña lunes y martes y abrió una oficina para establecer relaciones bilaterales. Se trata de un líder regional afín a Vladimir Putin, por lo que se sospecha que el Kremlin apoya la independencia, mientras oficialmente se abstiene.
 
Al mismo tiempo, se informó “confidencialmente” que el lobby que contrató el pasado agosto la Delegación de Cataluña en Estados Unidos para propagandizar la causa independentista está cobrando al mismo tiempo del mayor banco ruso, Sberbank, sancionado en 2014 por Washington y Bruselas. El representante de la Generalitat en Estados Unidos firmó un acuerdo con el lobby SGR Government Relations, pero está beneficiándose desde entonces de todos los servicios de la empresa matriz de la firma, Sphere Consulting, un enorme lobby que dirige el consultor Jim Courtovich y que, al mismo tiempo está cobrando del banco moscovita Sberbank, una entidad semipública con el 60% de sus acciones en manos del Banco Central de Rusia. Puede ser una casualidad o, efectivamente, resultado de la intervención rusa en el conflicto catalán. También puede ser que el trascendido sea el producto de una maniobra de la inteligencia española para desacreditar a los independentistas. Resulta, en todo caso, llamativo que las fuentes no aludan al masivo financiamiento que los nacionalistas reciben de George Soros.

Después de la declaración unilateral de independencia y de la decisión del gobierno central de aplicar el art. 155 en forma atenuada, el conflicto se dirime en las calles. Si Madrid y los partidos españolistas consiguen persuadir al catalanismo popular de que las elecciones del 21/12 no implicarán el cierre del proceso independentista, sino la apertura de negociaciones para una reforma constitucional que dé autonomía plena o permita la separación de la región, pueden conseguir una pacificación pasajera y retomar el control de la situación. Si, por el contrario, la desconfianza –fundada o no– prima, de nada valdrán la intervención central ni la convocatoria a elecciones. Por su parte, la decisión de los nacionalistas sobre participar o no en los comicios probablemente dependa de su evaluación de la relación de fuerzas: si ven que el catalanismo (al que adhiere la mayoría de los catalanes, aunque es rechazado o mirado con desconfianza por una importante minoría) está en condiciones de sostener continuadamente la movilización masiva, casi seguramente decidan boicotear las elecciones y les contrapongan un llamado propio.

Por lo pronto, Rajoy ha aprovechado bien el apresuramiento de Puigdemont y ha recuperado la iniciativa, pero para mantenerla no le queda otra opción que iniciar seriamente negociaciones sobre la reforma de la Constitución. Cualquier otra línea política lo llevaría al suicidio a él, a la monarquía y a España toda.

miércoles, 25 de octubre de 2017

En Eurasia converge un mundo que se derrumba

Entre un mundo que converge y otro que se fragmenta
El XIXº Congreso del Partido Comunista Chino mostró uno de los pocos centros en un mundo que se fragmenta aceleradamente, como evidencian España, Kurdistán y Japón


Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24

Mientras que la ofensiva neoliberal agudiza la desintegración de numerosos países y sociedades en todo el mundo, aumentando el riesgo de guerras de todo tipo, las principales potencias de Eurasia forman una fuerza centrípeta que poco a poco va ofreciendo una alternativa de paz para la gobernanza internacional.

El “pensamiento Xi”
En susesión de clausura luego de seis días de trabajo el XIXº Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) aprobó ayer incluir el “pensamiento de Xi Jinping” en la Constitución de la formación (en China hay una Constitución nacional y una del partido), elevando la figura del presidente al nivel de antecesores como Mao Zedong y Deng Xiaoping.

El propio Xi clausuró el Congreso subrayando que los cambios estatutarios y otras decisiones buscan aumentar el bienestar y modernizar el país.Desde el centro del escenario mundial la nación chinahará mayores contribuciones a la humanidad.

Los cerca de 2.300 delegados eligieron a los 204 integrantes del Comité Central, que a su vez elige a los 25 miembros del buró político, entre ellos al secretario general. El Congreso dedicó también un espacio especial a la lucha contra la corrupción, que Xi calificó como “la mayor amenaza”. Para el mundo el PCCh propone construir un sistema de gobernanza en el que todos ganen.

El Congreso partidario se sitúa en la mitad del período de diez años que puede ejercer un secretario general. Xi asumió hace cinco años en medio de la expansión global de EE.UU. bajo Obama y urgido por satisfacer las demandas de la población. Reorientó la economía hacia el mercado interno y encaró una severa lucha contra la corrupción. En el plano internacional, en tanto, frenó la ofensiva norteamericana, consolidó el vínculo con Rusia y expandió la influencia china. Con él China se convirtió en uno de los indiscutibles centros estabilizadores del sistema mundial.

El triunfo de Abe amenaza la paz en Asia
Después de vencer el domingo pasado en la elección parlamentaria anticipada, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, prometió fuertes medidas contra Corea del Norte. Su Partido Liberal Democrático (PLD) ganó más del 65% de las bancas de la Cámara Baja, lo cual le da el apoyo que necesita para reformar la Constitución pacifista de 1947 y crear verdaderas fuerzas armadas. El primer ministro argumenta con la necesidad de fortalecer la defensa nacional, pero sus críticos lo acusan de querer remilitarizar el país.

Abe convocó a elecciones anticipadas, para aprovecharse del pánico que generaron dos cohetes norcoreanos que sobrevolaron la norteña isla de Hokkaido y que le devolvieron el apoyo popular que había perdido por escándalos políticos.

Su victoria le permitirá, asimismo, continuar con su programa económico de 2012, que se conoce como Abenomics,para relanzar la economía mediante la inversión pública, una política monetaria acomodaticia, reformas estructurales y un controvertido aumento del IVA del 8% al 10% en 2018.

El triunfo conservador augura una política más agresiva hacia China y Rusia y la postergación indefinida de las negociaciones sobre Corea. Asimismo implicará una fuerte presión sobre sus aliados norteamericanos, para que endurezcan el tono en la región. Frente a la fuerza centrípeta que ejerce China, se convertirá en un fuerte factor de dispersión y anarquía en Asia y el Pacífico.

Los nacionalistas y Rajoy juegan a las confusiones
La confusión aumenta, previamente a que el Presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, se presente el viernes ante el Senado español,para debatir con el Gobierno, antes de que se vote la intervención parcial a Cataluña. La invitación al líder independentista sobrevino por una mediación socialista, para descomprimir la crisis, pero es también una maniobra de Madrid, para desactivar la sesión del parlamento catalán del próximo jueves en la que los secesionistas radicales querían declarar la independencia.

El martes circuló el rumor de que Puigdemont podría convocar a elecciones anticipadas sin declaración de independencia. Si así lo hiciera, carecería de sentido aplicar el art. 155, porque,para llamar a elecciones, el líder catalán debería aplicar la ley española y así acatar la legalidad.

Los nacionalistas catalanes están aplicando el manual de las “revoluciones de colores” que tanto daño hicieron en los Balcanes, Medio Oriente y el norte de África, pero, para conservar el apoyo de su población, se muestran como dialoguistas y acusan al gobierno central de intolerancia. Como a éste le pasa lo mismo, ambos bailan un minué de confusiones. Es que entre Madrid y Barcelona se ha producido una cesura sólo superable mediante una reforma constitucional que reconozca la autodeterminación de Cataluña, aun sin independencia. Los intereses encontrados del capital financiero han disgregado irremediablemente España.

En Medio Oriente no habrá un segundo Israel
Este martes continuaban en zonas del norte de Irak cercanas a la frontera siria controladas por las milicias kurdas los combates entre éstas y las fuerzas leales al gobierno de Bagdad. Aparentemente los peshmerga kurdos habrían detenido el avance gubernamental.

Desde principios de la semana pasada el gobierno iraquí y sus aliados chiítas lanzaron con apoyo iraní una ofensiva sobre los territorios árabes del país controlados por los kurdos desde la expulsión del Estado Islámico. Rápidamente retomaron la provincia petrolífera de Kirkuk y avanzaron hasta los límites del territorio autónomo kurdo. Ahora están intentando controlar la frontera con Turquía, por donde pasa el petróleo.

El conflicto se desató hace un mes, después de que el gobierno autónomo de la región, dirigido por Massud Barzani, celebró un referéndum y declaró la independencia. Como sólo Israel reconoció al nuevo pseudoestado y los vecinos Irán, Siria y Turquía amenazaron con intervenir, la oposición kurda ayer pidió negociaciones con Bagdad. Barzani todavía se niega, pero ante el aislamiento y la falta de apoyo no tiene alternativas.

La independencia de Kurdistán es un viejo sueño israelí, para crear un Estado-tapón en las espaldas de sus enemigos árabes,pero resistido por los estados de la región que en los últimos seis años han salvado su existencia nacional. En Medio Oriente ha fracasado el proyecto desintegrador del capital financiero universalizante.

Integración y desintegración son las dos fuerzas opuestas que mueven el mapa mundial. De un lado está el capital financiero especulativo concentrado; del otro, grandes estados y bloques integrados que luchan por preservar su independencia como condición de la libertad.

martes, 24 de octubre de 2017

En la crisis española todos juegan con cartas marcadas

Cataluña en la hoguera

Los independentistas catalanes emulan la receta de las “revoluciones de colores” para que la responsabilidad por la ruptura recaiga sobre el gobierno central


Cuando en 1520 Martín Lutero concurrió a la Dieta imperial de Worms para exponer sus tesis ante el Emperador Carlos V y pronunció su terminante “Señor, hasta aquí llegué y no puedo de otra manera”, tenía un salvoconducto del soberano. Tuvo miedo de que lo tomaran prisionero y lo condenaran por hereje, como había sucedido un siglo antes con el checo Jan Hus, pero el joven soberano cumplió su palabra: lo recibió, lo intimó infructuosamente a retractarse y, a pesar del desentendimiento, lo dejó ir. En el momento en que Carles Puigdemont concurra este jueves al Senado Español a presentar su alegato contra la intervención a Cataluña, no tendrá tales seguridades, pero no le importa. Más bien desea ser detenido por sedición, para echar al gobierno central la culpa por la fractura de España. Los nacionalistas catalanes están siguiendo al pie de la letra el manual de las “revoluciones de colores” y el Rey y Mariano Rajoy caen en todas las trampas que aquéllos les tienden.

El presidente del gobierno de la Generalitat acudirá al Senado para presentar sus alegaciones contra la puesta en marcha de las medidas previstas en el artículo 155 de la Constitución española de 1978 que permite que el gobierno de Madrid intervenga temporalmente algunas funciones de la autonomía catalana, como lo ha comunicado el presidente Mariano Rajoy el sábado pasado.

El jefe del ejecutivo catalán puede comparecer el jueves ante la comisión del Senado encargada de la aplicación de dicho artículo o en el pleno del viernes, aunque la fecha y hora aún no está cerrada, porque depende del tenor de la convocatoria a un pleno del Parlamento catalán previsto para el jueves.
 
Fiel al antecedente imperial, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, ha esbozado en declaraciones radiales dadas el lunes la posibilidad de que el ejecutivo madrileño suavice la aplicación del artículo 155, si Puigdemont se retracta públicamente de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI)… que todavía no dio. Así están Madrid y Barcelona en un juego del gato y el ratón en el que éste lleva las de ganar.

El pleno del parlamento de Cataluña sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución se reunirá el próximo jueves 26. Aún no se ha fijado la hora, pues depende de la comparecencia del presidente de Generalitat en el Senado. O sea, que la comisión senatorial condiciona la presentación del líder catalán a la sesión del legislativo regional y éste, a su vez, decide sobre la sesión según lo que suceda en Madrid. Ambos contendientes juegan con cartas marcadas y se miran por encima del hombro.

Pocas perspectivas de éxito se le adjudican, en tanto, a la “Comisión Independiente para la Mediación, el Diálogo y la Conciliación” que se presentó el lunes por la tarde en la Universidad de Barcelona y está integrada por representantes sindicales, patronales, de universidades y otros colegios profesionales. Esta nueva comisión ha llamado a buscar “una salida pactada a la situación política de Cataluña, encontrar vías de diálogo y escapar de posiciones extremas”. Significativamente, en el acto no participó ningún representante del Estado central ni de las organizaciones y partidos españolistas.

El lunes circulaba en Barcelona el rumor de que los portavoces de la coalición nacionalista gobernante Juntos por el Sí (JxSì, integrada por el Partido Democrático de Cataluña –PdeCat– y por Izquierda Republicana de Cataluña –ERC–) y de la izquierdista Candidatura de Unidad Popular (CUP) aprovecharán la sesión parlamentaria del jueves para declarar la independencia y fundar la República Catalana, pero este anuncio puede ser una nueva provocación para que Madrid apresure la aplicación del artículo 155, cuando Puigdemont todavía debe comparecer ante el Senado.
 
Muchos independentistas todavía creen que, si Cataluña declara la independencia, seguirá siendo miembro de la Unión Europea, que la vida continuará como hasta ahora y que Europa, de alguna manera, vendrá a ayudarlos. Cierran los oídos a todas las advertencias. Los líderes del movimiento independentista proporcionaron informaciones falsas a las que ahora se aferra la gente. Fomentaron un entusiasmo ciego que se apartó de la realidad y Carles Puigdemont alentó este espíritu. Se puso al frente de un carro que no pudo controlar. Finalmente, también la cadena regional TV3 se convirtió en un instrumento propagandístico a favor de la independencia.

Esta semana obligará a todos los actores de este drama a moverse en un campo minado que fácilmente puede producir explosiones incontrolables. Si el viernes –en caso de que la presentación del líder catalán en Madrid no dé resultados positivos– se suspende en parte la autonomía de Cataluña, la crisis se agudizará. Será muy difícil manejar una región semiautónoma desde Madrid sin provocar a los catalanes más de lo necesario.

Los próximos días mostrarán qué camino tomará la crisis del Estado español. Mucho apunta hacia un trance largo y desgastante que pondrá a prueba la democracia en España y a su economía en riesgo durante años. Pero para Cataluña el precio político y económico aumentará a medida que pasen los meses. A los líderes catalanes no parece importarles, ya que parecen seguir literalmente las indicaciones del manual “De la dictadura a la democracia” con el que el profesor Gene Sharp inspiró las llamadas “revoluciones de colores” que atomizaron los estados en los Balcanes, Oriente Medio y el norte de África en los últimos veinte años. Para ello cuentan con la asistencia financiera de George Soros y otros financistas que miran con beneplácito una Europa fragmentada en cerca de cien estados “nacionales” minúsculos.

La proverbial barbarie borbónica y la cerrazón del corrupto gobierno conservador español complementan idealmente la intentona. Por el camino quedan la democracia y los derechos, pero esto no figura en los manuales.

miércoles, 11 de octubre de 2017

EE.UU. y Gran Bretaña dividen para imperar





Europa se fragmenta, Asia se integra

Por Eduardo J. Vior
especial para Infobaires24
 

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, proclamó ayer ante el parlamento regional la independencia de la región como resultado del referéndum del 1º de octubre, pero al mismo tiempo pidió que se suspendan sus efectos para intentar una mediación.

Es dudoso que el Rey y el Presidente del gobierno central, ensoberbecidos por la multitudinaria concurrencia a la marcha unionista del pasado domingo en Barcelona (entre medio y un millón de personas, según las fuentes), acepten dialogar con los secesionistas. Tampoco los miles de ciudadanos ataviados de blanco que el sábado pasado se congregaron en la madrileña rotonda de Cibeles convocados por la plataforma ciudadana “Hablamos”, para reclamar el diálogo pueden ser mediadores independientes. Uno de los promotores de esta iniciativa es Guillemo Fernández Vázquez, un joven madrileño de 32 años, quien escribe en medios financiados por la Open Society Foundation del magnate George Soros, lo que hace que esta movilización recuerde demasiado a las “revoluciones de color” que Estados Unidos impulsa desde los años 90.

El especulador húngaro-norteamericano subsidia a organismos catalanistas especializados en relaciones internacionales y también ha intervenido en el Brexit. No sólo obtiene ingentes ingresos por las oscilaciones del euro frente a la libra y el dólar provocadas por la crisis política. Junto con el conservador American Enterprise Institute (AEI) y el lobby israelí en el Congreso norteamericano, Soros busca dividir Europa en una miríada de miniestados fáciles de controlar desde Washington, Londres y Bruselas. Esta alianza tuvo éxito en los Balcanes, recientemente en Kurdistán y ahora lo intenta en España.

Esto no implica desmerecer el derecho a decidir del pueblo catalán ni justifica la bárbara represión borbónica del 1-O, pero llama a la reflexión y al cuidado. La salida democrática de la crisis catalana debería darse por el diálogo y la reforma federalista de la Constitución española de 1978, no mediante la balcanización del país.

El Papa une
Ayer confirmó el Vaticano que entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre el Papa Francisco viajará a Myanmar y Bangladés. A pesar de que el ejército de Myanmar está reprimiendo severamente el alzamiento de combatientes rohingyas, no está previsto que el Pontífice se encuentre con representantes de este grupo. El 28 de noviembre hablará ante la líder civil y Premio Nobel de la Paz Aung San SuuKyi, miembros del gobierno y diplomáticos en NayPyiTaw, la capital política, y al día siguiente se reunirá con el consejo supremo budista.

El primero de diciembre Francisco viajará a Bangladés donde pronunciará un discurso sobre relaciones interreligiosas ante líderes de distintas creencias. Bangladés, una nación musulmana de 160 millones de habitantes, ha enfrentado una serie de ataques por extremistas islámicos desde 2013.
Los rohingya son descendientes de trabajadores bengalíes desplazados por el Imperio Británico en el siglo XIX. Mientras que la mayoría de los 51 millones de habitantes del país son budistas, este grupo es musulmán. Ya en 2013, durante la guerra en Siria, la inteligencia saudita organizó lo que ahora se denomina “Ejército de Salvación Rohingya”. En ese grupo armado coinciden verdaderos birmanos con los habituales mercenarios de la yihad ysu jefe es un pakistaní que combatió junto en Afganistán. Los yihadistas birmanos están armados por Estados Unidos y el Reino Unido y su número se estima en 5000 hombres. La represión del ejército birmano ha provocado recientemente el éxodo de decenas de miles de civiles hacia Bangladés, pero el gobierno de Dacca mantiene el silencio ante las implicaciones geopolíticas del conflicto.

Desde su independencia en 1948 Birmania (desde 1978, Unión de Myanmar) ha estado asolada por violentos conflictos étnicos y religiosos. No obstante, desde 1962 un consejo militar ha logrado mantener el país unido. Después de que en 1990 la hija del fundador de Birmania, Aun San Suu Yi, ganó las elecciones, fue sometida a prisión domiciliaria, hasta que en 2008 fue liberada. Por un acuerdo alcanzado en 2016 los militares aceptaron compartir el poder con ella y se formó una comisión internacional, para investigar la discriminación contra los rohingya. Sin embargo, su trabajo fue boicoteado por una serie de atentados en la región.

El alzamiento rohingya se ha hecho más virulento, desde que en mayo pasado empezó a funcionar el oleoducto que une el nuevo puerto petrolero en la costa del estado de Rakáin (donde habita este grupo) y la región de Yunnan, en el suroeste de China. A través de este oleoducto de 1420 km China transporta gran parte del petróleo que compra en el Golfo Pérsico, ahorrándose la vuelta por el Estrecho de Malaca.

El apoyo a la causa rohingyase ha convertido en una causa panislámica. Igual que en Cataluña, el intento de dividir un Estado se escuda en lemas humanitarios, pero a diferencia de aquel caso el gobierno birmano tiene el apoyo de las divisiones blindadas chinas y de las que el Santo Padre tiene en el Cielo, parafraseando a Pio XII.

Putin también
No puede cerrarse un panorama semanal de la política mundial, sin mencionar las visitas del Rey Salmán bin Abdulaziz bin Saud y del Presidente Nicolás Maduro a Rusia.

El primero estuvo allí el 5 y 6 de octubre pasado. Fue el primer rey saudita en visitar Moscú. Especialmente el acuerdo para la venta de armamento ruso por 3000 millones de dólares y el plan para instalar en Saudia Arabia una fábrica de Kalashnikov marcan la distancia que el país árabe está tomando respecto a Estados Unidos, pero también el rol de árbitro regional que Rusia tiene gracias a su victoriosa intervención en Siria. Irán y Turquía miran el nuevo acuerdo con desconfianza, pero la alianza del primero con Rusia en Siria y las ingentes compras de armamento ruso por el segundo indican que Moscú es capaz de articular a sus aliados medioorientales en una coalición amplia y compleja.

El monarca saudita prácticamente se tropezó con el presidente venezolano Nicolás Maduro quien llegó a Moscú al mismo tiempo. Ambos países acordaron una canasta de monedas para las ventas de petróleo venezolano y las empresas rusas incentivarán sus inversiones en la producción y transporte del crudo caribeño. Asimismo, aumentarán el equipamiento y el adiestramiento ruso para la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Mientras que los Estados Unidos y Gran Bretaña se dedican a dividir países y a desatar conflictos nacionales, étnicos y religiosos, Rusia y el Papa, cada uno con sus medios, han hecho de la unión e integración entre países y culturas la fuente de su poder.